domingo, 1 de julio de 2012

uno no puede amar por la mañana, y dejar de hacerlo a la hora de la siesta


-No sé, parecía como si no conociera el sitio. La gente era la misma pero estaban todos cambiados.
-Es el síndrome del campamento de veranoSi, si, que te lo pasas de puta madre. El mejor verano de tu vida piensas, después vuelves a casa y te tiras todo el año pensando en el próximo campamento, en volver a repetir todo mejor, y entonces llegas y todo ha cambiado: los monitores, las chicas, tus colegas...están raros, son extraños ya. Y entonces piensas y caes, los mejores años fueron esos... los mejores... y nunca se van a repetir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario